Mi Nina, la fiera de mi niña.

Llegaste a mi siendo una bolita peluda en un verano hace ya casi 14 años, en una reunión familiar en la que honestamente no recuerdo qué celebrábamos, sólo sé que fuiste un regalo precioso lleno de vida. Venías de una casa de campo lo que por tierras catalanas llaman Masía, mi hermana Belén te recogió…